jueves, 28 de marzo de 2013

A veces los viajes no salen como esperamos

Siempre que preparamos rutas para un viaje las acabamos modificando: añadimos pueblos a visitar, eliminamos otros, nos quedamos más días en un lugar determinado porque nos sentimos a gusto....pero nunca habíamos variado tanto la ruta como este año. Como habíais visto en la entrada Road Trip Semana Santa, la idea inicial que teníamos era ir desde Barcelona a Lisboa pasando por Segovia, Ávila, Extremadura y la zona de Alentejo. Es cierto que a medida que se iba acercando el viaje y cuanta más información recopilábamos, habíamos casi descartado llegar a Lisboa puesto que encontramos muchos puntos interesantes para descubrir por el camino, y queríamos disfrutarlos y no verlos con prisas.

Tal y como estaba previsto, el sábado día 23 salimos a primera hora hacia Segovia. Por el camino, nos detuvimos en Nuévalos y aprovechamos para visitar el Monasterio de Piedra. Todo según lo previsto en nuestra ruta. Al día siguiente continuamos descubriendo Segovia y Ávila y llegamos a dormir a Extremadura. A partir de ese momento empezó a LLOVER, con todas sus letras y en mayúsculas, llueve que llueve y vuelve a llover, sin descanso. Una lluvia bastante intensa, no de esas tormentas que descargan con fuerza y a los diez minutos sale el sol como nos ocurrió en Ávila y en Segovia, sino que llovió durante más de 36 horas sin tregua, con fuerza suficiente como para que pasear fuera desagradable incluso fastidioso, con fuerza suficiente como para no poder hacer fotografías de los bellos paisajes que teníamos ante nosotros, con fuerza suficiente como para decidir volver a casa después de haber estado encerrados en el apartamento durante horas con tres niños y desesperarnos al ver la previsión del tiempo para los próximos días, viendo que no iba a mejorar ni dónde estábamos ni en el resto de la ruta prevista ni tan sólo a 600 kilómetros a la redonda.

Y así nos volvimos a casa, acompañados por la lluvia durante 7 horas de nuestro trayecto en coche, tristes por no haber podido disfrutar de los paisajes que teníamos enfrente, de lo que nos quedaba por ver en nuestra ruta, pero con muchas ganas de volver algún día a esa Extremadura que nos ha quedado pendiente. Y si ya íbamos con ganas de verla, con lo poquito que hemos podido ver y además pasado por agua, ahora sólo podemos decir que aún tenemos más ganas de ver todo lo que puede ofrecer esa zona.

Pero como dicen que después de la tormenta siempre llega la calma, y nosotros no nos podemos quedar en casa teniendo tantos días de vacaciones. Mañana nos vamos para Francia, a descubrir un pedacito más de nuestro país vecino. Que el tiempo nos acompañe!

En el coche, circulando por Extremadura

jueves, 21 de marzo de 2013

Alaska, "La última frontera"

En el año 2006 A.C. (Antes de Chicos) estuvimos recorriendo Alaska durante 15 días. Habíamos comprado en Londres un ejemplar del Libro "Places to see before you die" de Steve Davey (BBC Books) donde aparecía el fiordo College de Alaska como uno de los cuarenta sitios que ver antes de morir, así que nos picó la curiosidad y decidimos que sería un buen momento para conocerla antes de empezar a cambiar pañales.


Antiguos vagones de ferrocarril, hoy convertidos en restaurante
Alaska no es un destino muy común para los españoles, de hecho sólo nos cruzamos con una pareja y, a día de hoy incluso con la famosa globalización, la gente se sorprende cuando les contamos que estuvimos viajando por allí. Siete años atrás costaba encontrar información en la red sobre este destino y fuimos bastante a la aventura, sólo con reserva para las dos primeras noches en Anchorage y el coche alquilado para los días que íbamos a estar por allí. Compramos la guía que LonelyPlanet publica en inglés y nos fuimos a explorarla.

Glaciar, Península de Kenai
Los glaciares son fácilmente accesibles, muchos se encuentran a pie de carretera
Alaska es una vasta extensión de tierra con kilómetros y kilómetros sin rastro de vida humana. La imagen típica son altas montañas, impresionantes glaciares, abundante vida salvaje y ríos vírgenes que son remontados por los salmones en verano. Durante el tiempo que disfrutamos de este Estado, tuvimos más de una vez la sensación de estar en el fin del mundo, de estar visitando una tierra bastante virgen aunque forme parte de los Estados Unidos.

Lago en Eklutna
La fauna que habita el territorio es muy variada. Nosotros tuvimos la suerte de encontrarnos caribús, osos negros y pardos, multitud de tipos de aves, incluso águilas reposando tranquilamente en la playa, salmones por doquier, orcas, ballenas, delfines...todo ello en un paisaje realmente espectacular: solitario, silencioso, singular.

Focas descansando en témpanos de hielo
Los témpanos de hielo de color azulado
Recorrimos casi todas las carreteras que existen (excepto la zona de fiordos de Juneau). No es que nos recorriéramos Alaska de cabo a rabo, sino que la mayoría del territorio no es accesible por carretera (únicamente el 10% está asfaltado). Si quisiéramos visitar el resto, los transbordadores servirán para llegar a las ciudades costeras y las avionetas para acceder a los  pueblos remotos e islas, encareciendo enormemente su visita. El poder visitar más o menos lugares ya dependerá del presupuesto de cada uno.


Antiguas raquetas de nieve decoran las fachadas de las casas
Las carreteras son buenas y unen de forma circular Anchorage, Fairbanks y Valdez. Nuestro recorrido fue el siguiente:

-           Anchorage- Eklutna
-           Palmer-Wasilla-Willow (Long Lake) - Talkeetna
-           Denali NP- Ester- Nenana
-           Fairbanks-Glennallen - North Pole - Chena Hot Springs
-           Wrangell Saint Ellias NP (Kennicott- Mc. Carthy- Chugach Mountains)
-           Península de Kenai (Seward, Homer, Valdez, Ninilchik).

Las matrículas de los coches te recuerdan que te encuentras en "Alaska, la última frontera"
Aunque este viaje forma parte de nuestra era A.C. porque aún no nos habíamos estrenado en el mundo de la paternidad, y por mucho que parezca un destino remoto y en la matrícula de los coches se presente como "la última frontera (The last frontier)", Alaska es un destino sencillo de recorrer con vuestros hijos. totalmente recomendable para viajar a vuestro aire, y dónde os animamos a viajar sin ningún lugar a dudas.

martes, 12 de marzo de 2013

Road Trip Semana Santa


Estamos preparando un “road trip” para las vacaciones de Semana Santa hasta Lisboa. La idea es salir de Barcelona el día 23 de marzo y regresar a la ciudad condal el día 31 de marzo.
La ruta que estamos estudiando es la siguiente:
Día 1: Barcelona-Segovia (opción de parar en el Monasterio de Piedra, Calatayud).
Día 2: Visitar Segovia. Noche en localidad cercana al Valle del Jerte.
Día 3: Visitar Valle del Jerte y alrededores
Día 4: Cáceres, Castelo de vide, pueblos Alentejo
Día 5 Pueblos Alentejo - Lisboa (o alrededores: Sintra,..)
Dia 6 Lisboa
Día 7 Lisboa
Día 8 Salida hacia Mérida – Trujillo – Aranjuez
Dia 9: Aranjuez-Barcelona (6h)
Este es nuestro plan inicial...pero luego los peques acabaran decidiendo :)

¿Qué os parece esta propuesta de ruta? ¿Creéis que nos dará tiempo de visitar todo lo que queremos ver? ¿Añadiríais algún punto más para visitar? ¿Eliminaríais otros? ¿Alguna recomendación para dormir por el camino? 

jueves, 7 de marzo de 2013

En helicóptero por el Cañón del Colorado con un bebé de 15 meses

Una de los aspectos que más nos entristecía de tener hijos era el pensar en renunciar a vivir experiencias, nos entristecía pensar que por el hecho de tener hijos nos íbamos a perder todas las vivencias que tanta gente entusiasmada nos había contado, nos entristecía pensar, por ejemplo, que en nuestra ruta por Estados Unidos, no podríamos subir a un helicóptero para ver el Gran Cañón desde el aire como nuestros amigos habían hecho. Nos decíamos: "bueno, quizá tengamos que verlo desde el suelo, en el fondo tampoco está tan mal".
Pero cuando llegamos al Cañón del Colorado no tuvimos ningún problema por parte de la empresa con la que contratamos el tour y pudimos hacer con nuestro hijo lo mismo que nuestros amigos. Tras unas breves instrucciones, nos subimos los tres al helicóptero y pudimos disfrutar de ese paisaje espectacular, una MA-RA-VI-LLA. Además al subir al helicóptero nos dieron unos auriculares donde nos contaron brevemente la historia del Gran Cañón, y ese espectáculo visual acompañado por una banda sonora que te pone la piel de gallina literalmente, será un recuerdo que perdurará en nuestra memoria para siempre. Bueno, en la del peque no, porque a los cinco minutos de subir al helicóptero se relajó tanto que se durmió todo el vuelo! ya nos habían avisado los organizadores antes de subir que muchos niños se quedan dormidos por el ruido de las hélices y el movimiento del helicóptero. 

Muchas veces nos ponemos límites nosotros mismos, pensamos que no vamos a poder hacer esto o lo otro con los niños, al menos tenemos que intentarlo!! está claro que no se puede hacer todo, por ejemplo, nosotros nos quedamos con las ganas de hacer ráfting por el río Colorado, pero los niños se adaptan perfectamente a muchas situaciones, muchas más de las que pensamos "a priori". 


Os dejamos con unas fotos del espectáculo:



Disfrutando de las vistas


Adrià estaba encantado con la experiencia 
Empezando el vuelo. Aquí se observa que el cañón es una enorme grieta en la tierra.

Sobrevolando el Cañón y vista del rio

Vista aérea del Cañón y del Río Colorado, del color que su nombre indica.

Vista aérea del Cañón

La inmensidad del Cañón del Colorado

Foto recuerdo de la experiencia

lunes, 4 de marzo de 2013

Mamá, son águilas!!

El Cim d'Àligues (Pico de Águilas) es un centro especializado en cría, recuperación y divulgación de la vida de las aves rapaces ubicado en Sant Feliu de Codines, a media hora en coche desde Barcelona. 

Al llegar allí, los niños se fueron directamente al área de juegos que hay en la entrada del recinto junto con las zonas de pic-nic. Tras un corto paseo por caminos forestales llegamos a la zona de las aves: varios tipos de águilas, buhos, halcones y buitres, criados en cautividad en el propio centro o en centros de recuperación de fauna salvaje, nos esperan.

Águila
Águila real 
Águila
Tras estar un buen rato viendo los animales por nuestra cuenta, media hora antes del inicio de la sesión de vuelo de las aves, los guías ofrecen una interesante visita guiada en la que nos explicarán las características físicas de las aves de rapiña y su alimentación y, según vayamos viendo las distintas aves del centro, nos irán comentando las diferencias entre aves diurnas y nocturnas, las que cazan con las garras o con el pico, las carroñeras que no cazan y se alimentan de restos de animales muertos o malheridos....

Lechuza, su cara se caracteriza por tener forma de corazón
Búho
El Halcón puede llegar a alcanzar velocidades entre 350 y 400 km/h 
Los fines de semana y festivos se realizan dos sesiones de vuelo, a las 13h y a las 16h (o 17h en los meses de verano). Durante la exhibición, que dura aproximadamente una hora, las aves volarán por encima de los espectadores, cuidado!! vuelan tan cerca que os pueden llegar a rozar con las alas!! Podremos ver cómo se alimentan en vivo, cómo despliegan sus majestuosas alas y alzan el vuelo,... todo ello en un marco de gran belleza con unas vistas impresionantes de la comarca. La explicación que realizan los instructores durante la sesión es muy didáctica y un complemento ideal a la visita anterior ya que permite hacerse una buena idea de los diferentes tipos de aves rapaces que existen y las que podemos llegar a encontrar en el campo cerca de dónde vivimos.

Buitre carroñero
Exibición vuelo
Sesión vuelo
Datos prácticos: Para llegar hasta allí desde Barcelona, una vez llegamos a la localidad de Sant Feliu de Codines seguiremos la carretera C-59 dirección Moià, y antes de abandonar el núcleo urbano encontraremos a la derecha la indicación del Cim d'Àligues. Frente a la entrada del recinto encontraremos un amplio aparcamiento donde dejar el coche. El precio de la entrada es de 12 Euros adultos y de 9 Euros para niños entre los 3 y los 15 años (no hay descuento para familias numerosas). El recorrido es de fácil acceso y se puede realizar con cochecito de bebé.
Aquellos que quieran comer en el centro tienen dos opciones: existe un restaurante (menú de 18 Euros adultos y 8 Euros niños) o comer en las diferentes zonas habilitadas para pic-nic.

Si se dispone de más tiempo, la visita se puede completar con una excursión al espectacular Monasterio de Sant Miquel del Fai ubicado en la misma localidad de Sant Feliu de Codines.
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