miércoles, 28 de enero de 2015

Japón con niños: Excursiones desde Tokio

Uno de los campos base de nuestro viaje de casi cuatro semanas a Japón fue la ciudad de TokioDurante estos días no estuvimos sólo visitando la gran metrópoli sino que aprovechamos para hacer excursiones desde allí con nuestro JR Pass

Son muchas las opciones para ir a pasar el día fuera. Aquí os dejamos las que escogimos nosotros. Nos quedó pendiente, entre otros lugares, ir a pasar el día a Hakone para estar cerca del Monte Fuji. El día que teníamos previsto ir allí el clima no acompañó. No paraba de llover así que cancelamos la excursión a Hakone porque con la lluvia y la niebla no hubiéramos visto nada del Monte Fuji ni la preciosa naturaleza que lo rodea.

Narita

Fue nuestro primer contacto con la cultura japonesa tras llegar a este país.  A una hora aproximadamente de Tokio, vale la pena visitar el precioso templo Narita-san Shinsho-ji del siglo X, pasear por sus calles y, sobretodo, por el parque de más de 16 hectáreas que está junto al templo. Un oasis de paz y tranquilidad con gran variedad de vegetación y estanques. Podéis leer más información aquí.

Para llegar a Narita hay que tomar la JR Chuo Line

Narita


Kamakura

El Gran Buda de Kamakura es una de las visitas más impresionantes de Japón. Mide más de once metros de altura. Aquí también podréis visitar el templo de Hase-dera (Hasse Kanon) dedicado a los niños difuntos y, a su vez, protector de niños y viajeros. Una visita conmovedora que no nos dejó indiferentes.

Para llegar a Kamakura hay que tomar la JR Yokosuka Line.

Kamakura


Yokohama

A algo más de media hora de Tokio, y a medio camino entre Kamakura y Tokio. El barrio futurista de Yokohama, Minato Mirai, es especialmente espectacular cuando está iluminado por la noche. China Town y la zona del muelle también merecen un paseo. 

Aquí encontraréis bastantes opciones de entretenimiento para los peques como el Museo de Anpanman, un ídolo entre los niños japoneses. En el Museo de la industria Mitsubishi de Minatomirai pasamos un buen rato entretenidos entre maquetas de reactores nucleares, un simulador de vuelo en helicóptero y un motor de una nave espacial. Yokohama Cosmo Wolrd es un parque de atracciones en el que, si os queda tiempo, podréis disfrutar de una de las norias más altas de todo el mundo.

Yokohama

Yokohama

Nikko

Todo el mundo comenta la naturaleza que rodea los famosos templos de Nikko. Nosotros no podemos hablar de ella, porque aunque árboles y montañas sí que vimos, nos diluvió. Como ya os contamos en nuestra visita a Nikko pasada por agua, los templos son preciosos igual que el puente que existe a la llegada al recinto. Pero seguro que en un día con un sol brillante lo hubiéramos disfrutado mucho más.

Para llegar hasta Nikko tardaréis algo más de dos horas desde Tokio, en función de dónde tengáis ubicado el hotel.

Nikko


Disneyland Tokio

A qué niño no le encanta la idea de ir a un Parque Disney? los nuestros no son ninguna excepción. Disfrutaron mucho de este día dedicado totalmente a ellos. Quizá faltó el factor sorpresa, ya que muchas atracciones eran las mismas o muy similares a las que vimos en Disneyland París.

Disney Tokio

Dato práctico: una buena forma para saber las líneas de metro y tren que tienes que tomar desde tu alojamiento hasta el lugar de la excursión es con Google Maps. Nosotros lo utilizamos durante todo nuestro viaje, para localizar los hoteles y para las excursiones y nos fue muy útil.

jueves, 22 de enero de 2015

Hoteles donde alojarse con niños en Japón: Tokio, Osaka, Kyoto y Takayama

En Japón apenas existe oferta de apartamentos, una pena porque siempre son una buena opción para las familias. Encontrar hoteles con habitaciones familiares no es tarea fácil, y peor aún en el caso de familias numerosas, cuando caber todos en una misma habitación muchas veces se convierte en misión imposible.

En nuestra búsqueda de hoteles para alojarnos con niños en Japón no siempre conseguimos alojarnos los cinco en la misma habitación. Cuando nos encontramos en esta situación, la opción que nos queda es dividirnos en dos habitaciones (un adulto más uno o dos niños y el otro adulto con el resto). En este caso, a menudo el coste se incrementa al tener que reservar dos habitaciones y el caos a nivel de maletas y el tráfico entre habitaciones de cepillos de dientes, ropa y otros enseres es bastante engorroso.

Por si estáis pensando en viajar a Japón con niños, estos son los hoteles en los que nos alojamos que sí contaban con habitaciones donde alojarse con niños



Ubicado en una zona residencial, quizá no esté en el barrio más céntrico desde el que empezar a explorar Tokio. Pero tiene un servicio de shuttle gratuito hasta dos estaciones de metro de la linea Yamanote en la que es válido el Japan Rail Pass (Meguro Station y Shinagawa Station).

La habitación era amplia y muy confortable y cabíamos los cinco perfectamente en dos camas de matrimonio y un sofá extra convertible en cama. A tener en cuenta también que tiene piscina previo pago de una entrada.

También tiene un servicio de bus que utilizamos para llegar al aeropuerto de Narita el día que volvíamos a Barcelona a un precio más que razonable. Muy recomendable para evitar tener que ir haciendo transbordos entre líneas de metro y tren hasta llegar a Narita cargados con todas las maletas.







Este hotel sí que contaba con una ubicación más céntrica. A diez minutos caminando se encuentra la estación JR Osaka y metro. Está cerca de centros comerciales y restaurantes. Las habitaciones no son muy amplias. En la habitación triple nos pudimos alojar los cinco utilizando las camas existentes, pues caben perfectamente un adulto con un niño en cada una de ellas, y el tercer niño en la cama individual.


Foto: web Hotel Hearton Kita Umeda Osaka

Durante los días que estuvimos en esta ciudad, nos alojamos en este hostel ubicado a diez minutos de la estación JR Kyoto. 

Cuenta con un edificio con habitaciones privadas hasta para cinco personas, con baño dentro (estilo europeo) y un pequeño office con nevera. Hay una zona común con mesa baja estilo japonés y cocina. Hay disponibles para los huéspedes muchos accesorios tipo paraguas, adaptador de enchufes, etc.

Se trata de un alojamiento tradicional con paneles japoneses y camas tipo futón. Recuerdo que lo primero que dijeron mis hijos al entrar era que parecía la casa de Nobita y buscaban a Doraemon dentro del armario!! 

Con una web más que mejorable y que no le hace justicia, este hotel es una muy buena opción si buscas alojamiento en Kyoto.




Takayama: Hostel Guesthouse Zenkoji Temple

Ubicado en un templo, al que se puede acceder desde el interior de la casa de huéspedes, se trata de un alojamiento bastante curioso. No todos los días uno tiene la posibilidad de alojarse en un templo. 

Aquí también se duerme en futón y las puertas de las habitaciones son paneles de arroz. Nos acomodaron en dos habitaciones contiguas pero al retirar el panel japonés que las separaba quedó todo unificado en una única habitación. Los baños y duchas están en el interior del edificio pero eran compartidas. Hay una sala de televisión y baño, también compartida.

Se respiraba un gran silencio en todo el alojamiento. Nuestras habitaciones daban a un precioso jardín estilo japonés donde oíamos brotar el agua de un pequeño riachuelo.






jueves, 15 de enero de 2015

10 lugares lejanos a los que volvería a viajar con niños

La pasión por los viajes nos viene de lejos. Antes de formar una familia y tener hijos ya habíamos empezado a recorrer mundo, así que hoy voy a hablar de lugares que visitamos antes de ser padres pero que volvería a viajar con niños:

Australia

Descubrimos la fascinante ciudad de Sidney, donde no nos hubiera importado quedarnos a vivir. La parte de Queensland que visitamos nos encantó y también el Outback australiano, donde contemplamos Ayers Rock (Uluru para los aborígenas). Sin duda un lugar al que volveríamos con nuestros hijos.






Polinesia Francesa

Las islas de Tahití, Moorea y Bora-Bora quizá sea lo más cercano al paraíso terrenal, al menos de los lugares en los que hemos estado hasta el momento. Guardamos un gran recuerdo de nuestro viaje por las antípodas que soñanos con poder repetir algún día con nuestros hijos.





Nueva Zelanda

En nuestro camino a Polinesia pasamos tres días en la ciudad de Auckland. Por falta de días no pudimos descubrir los magníficos paisajes que ofrece este país. Una espinita clavada que esperamos algún día poder quitarnos.




Alaska

Preciosa ruta la que hicimos por Alaska. Seguro que nuestros peques hubieran disfrutado mucho observando osos, orcas y demás fauna en su hábitat natural. Y también les hubiera encantado disfrutar de glaciares y sobrevolar en avioneta algunas de las cumbres más altas de Norte América.






Argentina

Argentina es tan grande y hay tanto por descubrir que no te la acabas. Me encantaría volver con ellos para ver glaciares, parques naturales y cascadas pero también para recorrer, aunque sea sólo una parte de la carretera Panamerica y, a poder ser, llegar hasta Salta y el norte de Argentina.


China

Volvería a visitar con ellos grandes ciudades como Pekin y Shanghai, aunque de la lista es el que más me costaría volver con niños pequeños. Más que nada por aspectos como que en algunos sitios (incluso aeropuertos) se podía localizar los baños públicos por el olor que hacía sin tener que preguntar por ellos.




Cuba

Parece que las cosas están cambiando en este país, y antes de que se pierda su esencia, me encantaría visitar con ellos este país caribeño. Me encantaría que mis hijos pudieran conocer la Cuba más genuina y auténtica y disfrutar en sus playas de ensueño.


Chicago y Nueva York

Seguro que disfrutarían paseando y remojándose en Millenium Park en Chicago y en algunos de los museos de estas ciudades, por ejemplo, en los de Ciencias Naturales. Y viendo un partido de la NBA o de fútbol americano.




Y también recordando los escenarios de la película Pingüinos de Madagascar o Spiderman y tantas otras en las que aparecen las calles de Nueva York, y comprobando que sale humo de las cloacas como en la gran pantalla.







Marrackech y las montañas del Atlas

En realidad Marruecos no es un país lejano, pero es tan distinto a nuestra cultura que me permito incluirlo en esta lista. Mis hijos, sobretodo el mayor, empiezan a tener sus propios sueños viajeros y uno de ellos es conocer el desierto. Lo cumplirá pronto?






Turquía

Otro destino no lejano pero culturalmente distinto, al que me gustaría volver con ellos para redescubrir Estambul, el Bósforo, Éfeso y la Capadocia. Y visitar otras zonas que nos quedaron pendientes, como por ejemplo Antalya. 




jueves, 8 de enero de 2015

De cuando cumplimos un sueño viajero: ver la aurora boreal en Laponia

Uno de los momentos más mágicos de nuestro viajea Laponia con niños fue cuando apareció en el cielo la aurora boreal.

Ansiábamos verla pero, a su vez, sabíamos que no estaba en nuestras manos cumplir ese sueño. Dependía de la actividad solar y la climatología. Teníamos que estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. 


Qué son las auroras boreales

Para explicarlo de forma no muy científica podríamos decir que las auroras boreales se forman cuando el viento solar envía partículas cargadas de energía que, al chocar con la atmósfera de la Tierra, producen el plasma llamado aurora.



Los colores que vemos dependen de los átomos o moléculas que el viento solar acelera: verdes y amarillos corresponden al oxígeno, el nitrógeno es el responsable de la luz azulada y el Helio de los colores rojizos o púrpuras.

Dónde y cuándo ir para ver auroras boreales

Hay determinadas zonas y épocas del año en las que la probabilidad de verlas es mayor, pero nadie puede asegurarte que las veas. Los mejores lugares para verla están por encima del Círculo Polar Ártico, aunque puedes cruzarte con ella en latitudes más bajas como Escocia.

Entre finales de septiembre y finales de marzo es la mejor época para ver auroras boreales  y es cuando las noches de invierno son más largas. El cielo tiene que estar despejado, y es preferible estar en lugares alejados sin iluminación ya que la contaminación lumínica atenúa la intensidad de la luz y los colores de este fenómeno natural.  




Nuestra experiencia

Nosotros tuvimos la suerte de contemplarla dos noches, nuestras dos últimas noches en Finlandia. Teníamos medio asumido que no la íbamos a ver pues ya no nos quedaban casi días y sabíamos lo difícil que es verlas, incluso cuando todas las variables que os hemos contado están a tu favor.

Después de mirar infinitas veces el cielo para ver si aparecía y pensar que igual mientras duermes te estás perdiendo el gran espectáculo, tuvimos la suerte de presenciarlo.




Recuerdo con ilusión máxima el momento en el que vimos los reflejos en el cielo por primera vez. Al principio eran tenues y con el paso de los minutos fueron ganando intensidad. Apareció sobre las diez de la noche y duró una hora aproximadamente. Empezamos a avisarnos unos a otros y a gritar como locos por la emoción. Todos corriendo por casa vistiéndonos lo más deprisa que podíamos (Nota: esto es todo un tema porque hay que ponerse un montón de capas y vestir a los niños con un montón de capas también).



La segunda vez que la vimos fue un momento muy especial. Fue durante nuestra actividad en moto de nieve: el sol se estaba poniendo, y cuando oscureció, la aurora boreal apareció mientras conducíamos la moto. Momentazo del viaje. Esta fue muy fugaz, apenas duró unos minutos.



Esta incertidumbre, el no saber si tendrás la suerte de verla o no, forma parte del encanto de la boreal. Hace que sea más mágico, si cabe, cuando aparece en el firmamento. Cuando la vi me sentí muy agradecida por poder estar allí y estar presenciando ese espectáculo de la naturaleza. Y en ese instante cumplí uno de mis sueños viajeros.

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