jueves, 4 de febrero de 2016

Descrubriendo las kasbah de Marruecos en familia: kasbah Amridil

Uno de los recorridos más famosos de todo viaje a Marruecos es la ruta de las mil kasbahs. Las kasbahs, más conocidas en nuestro idioma como alcazabas, son construcciones de adobe en las que residían la gente con mayor poder adquisitivo de la localidad.

Al oír ruta de las kasbah seguramente la mayoría de gente visualiza la kasbah de Ait Ben Haddou quizá la más conocida de Marruecos y, además declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. De ella os hablaremos más detenidamente en otro momento.



Hoy queremos dedicar un post a otra de las Kasbah que forman parte de la ruta y que no es tan conocida pero que nos pareció magnífica. Un lugar en el que no nos cruzamos con ningún turista y que, de momento, mantiene la magia. Fue todo un descubrimiento.

Junto al Oasis de Skoura se encuentra la Kasbah Amridil. Llegamos casi por casualidad, pues no era uno de los lugares a visitar en Marruecos previsto inicialmente en nuestra ruta. Saïd, nuestro guía de Viajes Marrackech, nos llevó hasta allí para comer. Desde entonces, para nosotros, la Kasbah Amridil se ha convertido en un imprescindible en toda ruta por las kasbahs de Marruecos.



Para los marroquíes esta kasbah es una vieja conocida, pues su silueta aparece en los billetes de cincuenta dirhams de Marruecos. Es un lugar que, al menos por ahora, mantiene su autenticidad. En ella se respira paz y además, puedes perfectamente imaginar cómo era la vida de antaño.



La kasbah está habitada y, además, es un museo viviente. En ella conservan utensilios de hace siglos: hornos, morteros, vasijas,… La visita guiada vale mucho la pena, gracias a las explicaciones de Reda aprendimos muchas cosas sobre cómo vivían hace años en las kasbahs.






Desde la parte superior de la kasbah las vistas sobre el palmeral del oasis de Skoura son espectaculares. Y el silencio. Sin ningún ruido  que rompa la magia de ese momento.





Nos sirvieron la comida en una mesa en lo alto de la kasbah con vistas al palmeral a la fachada que aparece en los billetes de 50 dirhams. Comer cuscús y brochetas de carne en este escenario fue un inicio fantástico para nuestra ruta por el Valle de las mil Kasbahs.




En la Kasbah Amridil sirven comidas y también es posible pernoctar. Nosotros sólo estuvimos durante el rato de la comida, pero es un lugar que invita a conocerlo con más calma y disfrutar de su arquitectura y su tranquilidad.

Otros artículos relacionados que os pueden interesar:
- Marruecos en familia: el desierto del Sahara
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Queremos dar las gracias a Viajes Marrakech por su apoyo prestado para que este viaje fuera posible.

miércoles, 20 de enero de 2016

Safari con niños en el Parque Kruger de Sudáfrica

Otro sueño viajero cumplido: hacer un safari con niños. Uno de los motivos principales por los que elegimos viajar a Sudáfrica con niños fue para vivir esta experiencia, un safari en familia. 



La intención era hacer un safari para poder enseñarles el máximo de colosos del mundo animal en su hábitat. Leones, leopardos, búfalos, elefantes y rinocerontes forman el club de los cinco grandes (o big fivey tuvimos la suerte de verlos el primer día en el Parque Kruger de Sudáfrica, junto con muchas jirafas, cebras, antílopes, impalas, monos e incluso hienas.




Es emocionante el momento en el que localizas al animal totalmente mimetizado en su hábitat, apenas distinguible. Gritos contenidos, euforia, cámaras en man. Todo listo para acercarnos sigilosamente a nuestro objetivo.



Dormir dentro del Parque Kruger

Dormir en el Parque Kruger a un precio razonable es posible. Reservando a través de la web oficial de los parques de Sudáfrica www.sanparks.com.za podéis dormir dentro del parque por un precio alrededor de los 40 – 50 Euros, según el campamento (precio habitación 4 personas, se pueden añadir personas extras pagando un suplemento y utilizando las camas existentes). Para aquellos que quieran un plan de lujo, hay lodges donde la noche cuesta 200 ó 500 Euros. Como veis, hay para todos los gustos. Pero fue una sorpresa más que agradable poder dormir dentro del parque a un precio más que razonable.




Según el campamento, las habitaciones tienen más o menos facilidades. Algunas tienen baño privado y otras compartido, cocina,…en la web explican todos los detalles.

Reservad con antelación porque suelen llenarse rápidamente, especialmente en temporada alta.



Conducir dentro del Parque Kruguer

Podéis ir conduciendo tranquilamente con vuestro propio coche de alquiler, sin salir de las carreteras marcadas. O si lo preferís podéis hacer un safari de los que organizan el propio parque o agencias especializadas (consultad las condiciones, pero normalmente los niños tienes que ser mayores de seis años). 


El límite de velocidad es de 50 kilómetros hora y sólo se puede circular durante el periodo en el que las puertas de acceso al parque están abiertas (en Agosto, desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde). Tenéis que ir con suficiente margen como para poder entrar al parque y llegar hasta el campamento en el que os alojéis. En caso contrario, no os dejarán entrar en el parque.

Está permitido circular con autocaravana por las principales carreteras del parque.


Comer en el Parque Kruger

Hay algunas áreas habilitadas para picnic. En algunos campamentos hay restaurantes donde comer, comprar víveres o poner gasolina. 

En la recepción de los campamentos encontraréis un mapa que van actualizando y donde los rangers van marcando los puntos en los que los animales han sido vistos.




En las puertas de acceso al parque Kruguer podéis comprar un cuaderno en el que se indica el nombre de los animales (hay tantas especies que a veces cuesta identificarlos) y una relación de animales que hay en el parque. Tenéis que comprar este libro, especialmente si vais con niños, pues se divierten mucho marcando los animales que han ido encontrando y de paso aprenden sus nombres. En este libro también se indican las distancias en kilómetros y tiempo entre los campamentos, muy útil para poder calcular el tiempo de desplazamiento.

lunes, 11 de enero de 2016

Marruecos en familia: el desierto del Sahara

Visitar el desierto con niños fue uno de los platos fuertes de nuestro viaje a Marruecos en familia. El año 2015 nos regaló poder cumplir uno de nuestros sueños viajeros: conocer el Desierto con niños por partida doble. Si recordáis, el desierto del Sahara no fue el primer desierto que conocimos el pasado año, pues en agosto tuvimos la oportunidad de conocer el Desierto de Namibia en familia

Desierto con niños

Ir en camello por el Desierto

Es una de las actividades que recordamos con más cariño de todo el viaje. En realidad no fuimos en camello por el desierto, sino que eran dromedarios (tenían una única joroba).


Desierto con niños

Desierto con niños

Tras un breve recorrido en 4x4 por el desierto llegamos al punto donde nos esperaban nuestros dromedarios para poder llegar al campamento de haimas donde pasaríamos la noche. Durante una hora disfrutamos del silencio del desierto sobre nuestros dromedarios, donde el único sonido era el del roce de nuestro equipaje con estos animales. 

Desierto con niños

Caía la tarde durante nuestro desplazamiento en dromedario y empezaron a aparecer las primeras estrellas de la noche.

Cenar en el desierto y espectáculo de música y danza bereber

Llegamos al campamento de haimas de noche, donde nos recibieron otros viajeros que habían llegado en otros grupos. Tras tomar un té y frutos secos y pastas nos instalamos en nuestra haima. 

Cenamos en una gran haima en el centro del campamento y después nos acercamos a la hoguera donde escuchamos música bereber y algunos se atrevieron a danzar un poquito.


Desierto con niños


Dormir en una haima (o "jaima")

Nuestra haima tenía una cama enorme para tres personas y otra para dos. Un lujo dormir así en medio del desierto. Y además también tenía baño dentro, con taza de váter!


Desierto con niños

Las temperaturas por la noche en el desierto caen en picado. Por este motivo es muy importante ir bien preparado y llevar ropa de abrigo. Al ser invierno nosotros llevamos camisetas y mallas térmicas y polares y ropa de abrigo. También teníamos listos los abrigos para dormir con ellos si era necesario, aunque al final con todas las mantas que hay en las camas de la haima no fueron necesarios.


Desierto con niños

Subir a una duna para ver salir el sol

Así fue como empezó nuestro último día del año, así despedimos el 2015. Nos despertamos muy pronto, para empezar a subir las dunas con las primeras luces del día. La intención era llegar a lo alto de la duna antes de que saliera el sol, para poder disfrutar de su salida. Y lo conseguimos. Allí estábamos antes de las siete de la mañana esperando a que saliera el último sol del año. Un momento mágico.

Desierto con niños


Desierto con niños

Consejos para ir al Desierto del Sahara con niños

Llevad lo que necesitéis en una mochila para dormir y cambiaros al día siguiente, pues las maletas se quedan en el coche. 

En el campamento había cobertura en algún punto pero no encontramos enchufes para cargar teléfonos y cámaras. Así que llevad las baterías cargadas a tope.


Desierto con niños

Llevad ropa de más abrigo para la noche, incluso en verano, pues las temperaturas bajan cuando cae el sol. 

Otras entradas que os pueden interesar:
- Nos vamos a descubrir Marruecos con niños
- Namibia con niños: la maravilla de subir las dunas del desierto del Namib 
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Queremos dar las gracias a Viajes Marrakech por su apoyo prestado para que este viaje fuera posible.
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domingo, 27 de diciembre de 2015

Nos vamos a descubrir Marruecos con niños

No sé si recordáis que hace tiempo escribimos un post sobre lugares que habíamos visitado cuando aún no éramos padres y a los que nos encantaría volver a viajar con nuestros hijos, lo podéis leer aquíEste año Papá Noel llamó a nuestra puerta para cumplir uno de nuestros deseos. 


Marruecos en familia


En esta lista de lugares que queremos volver a viajar con niños aparece Marruecos. Santa Claus se presentó en casa de la mano de Viajes Marrackech con un email en el que nos proponía volver viajar a Marruecos con niños

Marruecos en familia

Marruecos en familia

Estamos encantados con la idea de mostrar a nuestros hijos las diferencias culturales de este país tan cercano pero a la vez tan exótico. Queremos revivir con ellos las sensaciones que tuvimos durante nuestro viaje. Pasear por la Medina de Marrackech recordando olores y sabores.


Marruecos en familia

Marruecos en familia

Tenemos muchas ganas de volver a Marruecos para redescubrir Marrakech con ojos de niño. Nos gusta mucho la idea de volver a ciudades que ya conocemos, pues te permite no tener que centrarte únicamente en los lugares de visita imprescindible que siempre son los más turísticos. Vamos a poder disfrutar tranquilamente de paseos por las calles de la Medina, parar a tomar té a la menta tantas veces como queramos y disfrutar de la vida de sus calles.

Vamos a recorrer, también, la ruta de las kashbas con los niños y cruzar las montañas del Atlas para conocer la gente que vive allí y abrirles más la mente. 


Marruecos en familia

Marruecos en familia

Marruecos en familia

Creo que el plato fuerte del viaje será nuestra noche en el desierto, estamos ansiosos por subir a camellodormir en una jaima. Seguro que vamos a recordar sensaciones como las que vivimos este verano en el desierto de Namibia frente a la inmensidad de las dunas. 

Como siempre podréis seguir nuestro viaje en directo en redes sociales: Facebook, Twitter y sobretodo Instagram que es la red que más utilizamos cuando estamos de viaje. Y cuando regresemos os lo contaremos todo aquí. Feliz 2016, que sea un año lleno de salud, amor y buenos momentos. Y muchos viajes, claro!

jueves, 17 de diciembre de 2015

Excursión en Cataluña con niños: el Congost de Montrebei

Excursión Cataluña con niños

En el Montsec, justo en la frontera entre Cataluña y Aragón, el río Noguera Ribagorzana (“Noguera Ribagorçana”) dibuja uno de sus tramos más espectaculares. Es el conocido como Congost de Montrebei, un desfiladero por el que circulan sus aguas color verdes entre espectaculares paredes de roca de más de 500 metros en algunos puntos.

Excursión Cataluña con niños

Excursión Cataluña con niños

En los puntos más estrechos del desfiladero la distancia entre paredes llega a ser de sólo 20 metros. En estos puntos el eco es muy claro, y pasamos un buen rato probando su efecto y viendo cómo las palabras que decíamos se repetían varias veces.


Excursión Cataluña con niños

Excursión Cataluña con niños

Un desfiladero y un puente colgante

Hay que cruzar un puente colgante sobre el río. Es bastante espectacular pero ojo si tenéis miedo a las alturas como yo, no miréis para abajo y concentraros en llegar al otro lado ¡ porque impresiona!


Excursión Cataluña con niños

La excursión dura aproximadamente unas tres horas en total (hora y media por trayecto). No hay mucho desnivel, por lo que no es un trayecto muy exigente.  En determinados tramos el camino circula a bastante nivel sobre el agua, y al no tener vallas hay unos pasamanos metálicos a los que sujetarse. Id con mucho cuidado con los niños porque no hay protecciones. El camino es bastante ancho y no debería haber ningún problema si van por la zona contigua a la pared. Da más impresión cruzar el puente colgante que esta zona con pasamanos.

Excursión Cataluña con niños

Excursión Cataluña con niños

Si tenéis más tiempo y fuerzas para caminar, podéis llegar a la zona de las pasarelas de Montfalcó. Nosotros decidimos dejar esta parte para otro día, pues se puede acceder desde la localidad de Viacamp sin tener que cruzar el Congost de Montrebei. Queda pendiente.


Excursión Cataluña con niños

Excursión Cataluña con niños

Cómo llegar al Congost de Montrebei

En la carretera N-230 que va desde Lleida a Val d’Aran, una vez en Puente Montañana hay que tomar la carretera C- 1311 dirección Tremp y, a pocos metros, tomar la pequeña carretera donde está indicado el Congost de Montrebei. Id atentos porque no hay mucha señalización.

El coche lo podéis dejar en el parking de La Masieta (el precio a diciembre del 2015 era de 4 euros por vehículo). Desde aquí empieza la excursión.


No hay ningún tipo de servicios, así que recordad llevar todo lo que necesitéis (comida, bebida,…)
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