domingo, 3 de febrero de 2013

Ventajas de viajar en Ferry

En el verano del año 2010 disfrutamos de dos semanas en la agradable Cerdeña (Italia) y que os contaremos detenidamente en otros posts. Fue nuestra primera experiencia en ferry en familia (anteriormente habíamos ido a Génova desde Barcelona para iniciar nuestro recorrido de viaje Interrail).

Nos presentamos en la terminal indicada del puerto de Barcelona con una antelación de unas dos o tres horas y estacionamos el coche en la cola para el embarque a Porto Torres (Cerdeña). Nos dirigimos a las oficinas de Grimaldi Lines para realizar el check-in, os recomendamos ir con tiempo porque las colas son considerables. Después vuelta al coche y a esperar hasta que todos los camiones y coches empiezan a ir entrando al barco.

Para cualquiera, pero sobretodo para una familia donde todo el equipaje (y accesorios) se multiplica y además, en unas vacaciones de playa donde, según gustos, pueden llegar a sumarse infinidad de accesorios playeros... la ventaja principal de viajar en ferry es el hecho de poder empacar todo en maletas y bolsas varias y colocarlo en el maletero del coche y no tener que deshacerlo hasta la llegada a nuestro destino, y de este modo, viajar a Cerdeña se convierte en lo mismo que viajar al apartamento de playa.

El viaje de Barcelona a Porto Torres dura unas 12 horas aproximadamente, el de ida se hace por la noche y el de vuelta durante el día. Para los que viajáis en familia, sobretodo, contemplad la posibilidad de reservar un camarote. Nosotros lo amortizamos en los dos trayectos, el de ida obviamente por viajar de noche y el de vuelta porque embarcar a las 6 de la mañana significa que se tiene que estar como a las 3 o 4 de la madrugada en el puerto para el check in, así que en cuanto subimos al barco nos fuimos al camarote y dormimos unas cuatro horas. Y después de comer, otro rato más. Eso hizo que el viaje se hiciera más corto para todos. Y aunque los salones del barco son muy agradables e incluso hay una sala a modo de pequeño chiquipark donde hay una casita y los niños pueden jugar, en el camarote pasamos mucho rato viendo películas en el ordenador, leyendo y jugando.

Importante: hay que preparar una bolsa con lo que necesitéis en el barco (ropa, medicamentos, comida si no quieres consumir en los restaurantes del barco.... porque no está permitido ir al coche mientras se está navegando).

Y aunque, en este caso era claro que teníamos que llegar en barco o avión a Cerdeña por ser un destino insular, nos planteamos viajar en barco con nuestro coche en futuros viajes a Italia (Umbría, Costa Amalfitana,....), Reino Unido o donde las conexiones lo permitan porque aun pudiendo llegar por carretera, en el barco se viaja durmiendo o descansando y se evitan grandes kilometrajes iniciales antes de llegar a la zona a recorrer. Además hay que valorar por un lado los costes del traslado en ferry y por otro los costes de peajes y gasolina, y también el ahorro en el alquiler del vehículo que hay que sumar si viajas en avión y, en su caso, en las sillitas de seguridad infantiles (que ya llevamos en nuestro coche).

Llegando a Barcelona

6 comentarios:

  1. Totalemte de acuerdo contigo, el verano pasado cruzamos a Ibiza en Ferry y que tranquilidad eso de llevar todo el equipaje que quieras en tu propio coche(cuna de viaje), sillita... Nada que ver a tomar un vuelo

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  2. Como lo hiciste en le noche de Porto Torres

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    1. Embarcar a esa hora de la noche es lo más duro del viaje. Nosotros nos fuimos a la terminal como a las 12 de la noche con los niños dormidos en las sillitas del coche. Llegamos sobre la 1 a.m. y dormimos un par de horas y en cuanto nos subimos al barco nos fuimos directamente al camarote y allí dormimos otros buen rato, y después de comer también. Al menos recuperamos unas cuantas horas de sueño. Los niños sí que durmieron más que nosotros porque iban en las sillitas del coche y no tenían que estar pendientes de la hora ni del check-in.

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  3. Gracias, Te he escrito desde Córcega y volvíamos por Cerdeña. Como tu dices, terminamos en el puerto por la noche y dormimos unas cuantas horas en el coche. Vimos en otro foro que era lo normal y lo comprobamos allí por los españoles que estaban. La verdad es que el viaje de vuelta fue más cómodo que el de ida, ya que nosotros no reservamos camarote.

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    1. Qué buena combinación Córcega-Cerdeña. ¡Yo la tengo en la cabeza! La hora de embarque es muy "mala", qué se le va a hacer, no hay más opción si se quiere volver en ferry.

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