domingo, 26 de abril de 2020

Viajar a Noruega en invierno: Fin de año en familia

Nos gustan los destinos de naturaleza y adoramos los paisajes de invierno. Así que qué mejor destino que un viaje a Noruega en invierno para despedir el año y comenzar la nueva década allí como ya hicimos en otros viajes anteriores a Laponia Finlandesa o Yellowstone en busca del invierno real.


Como ya va siendo tradición en nuestra familia, las últimas noches de Fin de Año las estamos pasando fuera de casa. Hemos despedido los últimos años en Nueva York, la Alsacia francesa, Berlín, Marruecos, el Perigord francés o Yellowstone y SanFrancisco.  

Tuvimos muchas dudas sobre qué zona elegir de Noruega para nuestras vacaciones invernales. Inicialmente habíamos pensado en viajar a las islas Lofoten, pero la falta de horas de luz nos hizo decantarnos por el sur y visitar los fiordos noruegos.



Nuestra ruta por los fiordos noruegos empezó en Stavanger, donde llegamos en un tren nocturno procedente de Oslo. Desde aquí nos acercamos hasta el Preikestolen o roca del Púlpito para tantear la posibilidad de subir hasta la cima de esta famosa montaña noruega y gozar de las vistas que se tiene desde arriba. Debido a las condiciones climáticas decidimos no subir y, como no queríamos irnos de Noruega si ver el Preikestolen, al día siguiente contratamos una excursión en barco para hacer un recorrido por el fiordo de la luz "Lysefjord"  y, al menos, poder ver la roca del Púlpito desde abajo.




El recorrido por los fiordos siguió hasta Berguen pasando por Ronsendal y otros pueblos de postal a pie de fiordo. Tras pasar un par de noche en la famosa ciudad Noruega, una de ellas la de Fin de Año, seguimos recorriendo carreteras pegadas al fiordo y cruzando fiordos en ferries hasta llegar a la zona de Gudvangen y Flam, donde subimos al famoso tren escénico.


La siguiente parada fue Sogndal, donde nos encontramos con una gran tormenta de nieve en la mejor casa que nos podía haber pasado, una casa de película al lado de una estación de esquí alpino y nórdico donde algunos se calzaron los esquís y subieron en motos de nieve.


Desde aquí ya tocaba iniciar el regreso, primero llegando a Oslo desde donde tomaríamos el avión para volver a casa tras una breve visita a la capital de Noruega. 

Hemos disfrutado de pueblos para nosotros, del silencio de los fiordos y de sus paisajes que dejan sin aliento. Seguro que no es nuestra última vez en este país escandinavo. 



sábado, 4 de abril de 2020

Seychelles con niños: Excursión a La Digue desde Mahé

La Digue es uno de las islas más visitadas del archipiélago de Seychelles, justo a su vecina Praslin. Durante nuestro viaje a Seychelles con niños no podíamos dejar de visitar esta pequeña isla, especialmente para conocer a dos de los iconos de las islas Seychelles que se encuentran en La Digue: las enormes tortugas y la famosa playa Anse Source d'Argent.  



La Digue es fácilmente visitable en una excursión de un día desde la isla de Mahé, la isla principal de Seychelles

Para recorrer la isla de La Digue en Seychelles no se puede utilizar ningún coche. Sólo las bicicletas o los buggies (tipo coche de golf) eléctricos están permitidos. 



Nuestro recorrido por la isla de La Digue empezó en el puerto donde nos recogió nuestro chofer que nos llevaría a recorrer la isla en buggie. Si tenéis poco tiempo o niños muy pequeños esta es quizá la mejor opción pues, al menos en el momento que visitamos nosotros La Digue - junio del año 2018- apenas había bicicletas con asientos para llevar niños pequeños. 

En nuestro alojamiento en la isla de Mahé, Le Nautique Royale, nos ayudaron a organizar nuestra ruta por La Digue y Praslin, contactando a conductores de su confianza y poder ver el máximo de cada una de las islas con el tiempo limitado que teníamos condicionado por el horario de los ferries.



En La Digue habitan en libertad las tortugas gigantes de Seychelles, especie que sólo es posible encontrar aquí y otras muy parecidas, aunque no idénticas, en Galápagos (Ecuador). En otras islas de Seychelles es posible verlas pero no están en libertad, por ello, os recomendamos dar la vuelta a isla La Digue en buggie o bicicleta e ir a buscarlas. Es relativamente fácil encontrarlas, desde la carretera vimos una familia de cuatro tortugas descansando en la sombra y un par más solas.




Seguimos nuestro camino, cruzamos el interior verde y montañoso de la isla hasta llegar a Grand Anse. Desde aquí tomamos un camino a la izquierda apenas marcado dirección Petit Anse y, a través de palmeras y otra vegetación típica de Seychelles llegamos a la playa de Petit Anse con el agua muy movida que impedía su baño. Detrás del chiringuito en el que podréis comprar cocos para refrescaros o saciar el hambre, empieza otro camino paralelo a la playa pero por la parte interior que va dirección a la siguiente colina y que deberéis subir y después bajar para llegar a la playa de Anse Cocos.





Sinceramente, estas playas no nos sorprendieron demasiado comparándolas con algunas que descubrimos en Mahé. Además debido al oleaje y corrientes, el baño estaba desaconsejado.

Anse Source d'Argent


La playa más bonita de La Digue y quizás de todas las islas Seychelles. Esta playa es la típica postal de Seychelles, la imagen que a todos nos viene a la cabeza cuando soñamos con viajar a estas islas. Agua turquesa transparente rodeada de rocas graníticas redondeadas y palmeras. Un auténtico paraíso en la tierra.



Las dos únicas pegas son las formaciones rocosas que hay en el agua que hace que no puedas caminar libremente sino que tengas que seguir unos “pasillos” entre rocas para poder bañarte y, la otra, la abundancia mayor de gente comparada con otras playas de Seychelles debido a su fama y su belleza.

Para entrar a la playa hay que abonar algo más de 100 rupias en efectivo en concepto de entrada a reserva natural o algo similar. Cerca de la entrada encontraréis una colonia de tortugas gigantes que viven en semi-libertad en una zona rodeada por un cercado. Preferimos verlas en libertad campando a sus anchas, pero si no tenéis tiempo suficiente o no habéis tenido suerte durante el recorrido por la isla, siempre os queda esta opción para verlas. 


Dónde comer en La Digue

Hay varios restaurantes y hoteles en las inmediaciones de La Passe, localidad principal de la isla y donde se encuentra el puerto al que llegan los ferries. Nosotros comimos en Le Nautique Seychelles de La Digue, donde en una terraza privilegiada sirven comida tipo hamburguesas y tacos de pescado con un toque isleño. Este hotel también es una buena opción si decides alargar tu estancia en La Digue.



Cómo llegar a La Digue

Para viajar a Praslin y La Digue lo hicimos en ferry. Podéis consultar los diferentes horarios de los barcos y reservar vuestra plaza en esta web: https://www.seychellesbookings.com/cat-cocos

Existe un trayecto directo entre Mahé y Praslin y para llegar a La Digue tendréis que tomar un ferry de quince minutos que parte de Praslin. Sólo determinados días hay un ferry que cubre el trayecto La Digue-Mahé de forma directa.  

A la llegada al puerto de La Digue ya nos estaba esperando nuestro conductor con su buggie eléctrico para empezar la ruta y conocer esta preciosa isla. A los pocos metros de empezar a circular, ya pudimos ver los primeros ejemplos de tortugas gigantes salvajes.

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